El hecho de que
Colombia esté perdiendo considerablemente y a pasos agigantados su
biodiversidad, es un secreto a voces, pero como todo tiene su explicación, los especialistas hablan de causas directas e indirectas, que han abocado al país a esta preocupante y triste situación.
Dentro de las causas directas encontramos la acelerada transformación que han sufrido algunos
hábitats y ecosistemas debido a factores tales como: la desmedida colonización y ampliación de la frontera agrícola,el establecimiento de cultivos ilícitos, la construcción de megaproyectos, la actividad minera, los incendios de ecosistemas naturales, y los cambios climáticos que producen un efecto devastador sobre los ecosistemas y sus especies.
Aunque no se tienen cifras aproximadas del área deforestada, se ha calculado que más del 40% de la cobertura vegetal original del país ha desaparecido. En la Región Andina,por ejemplo, se ha perdido más del 70% de la cobertura forestal y de los bosques secos tropicales tan sólo queda el 1.5% de la extensión original. Las causas a las cuales se atribuye la deforestación son, en orden de importancia: la expansión de la frontera agrícola y la colonización (73.3%), la producción maderera (11.7%), el consumo de leña (11.0%), los incendios forestales (2%), y los cultivos ilícitos (2%).
Es asi como desarrollos viales, grandes infraes-tructuras y megaproyectos sin las debidas consideraciones ambientales, han fragmentado y alterado los ecosistemas, además de representar un alto grado de riesgo para la biodiversidad en general, por esta razón evidenciamos como la legislación del medio ambiente no aplica o es simple y llanamente letra muerta en la constitución, o en todas aquellas entidades que dicen velar por el medio ambiente y los recursos naturales, pues solo basta que una multinacional venga y les presente cualquier cantidad de proyectos, por medio de los cuales, por supuesto, hay muchos dolares de por medio para que, sin la más mínima objeción cedan a sus intereses.
De otra parte,la introducción y el trasplante de especies de fauna y flora silvestre, incluidos los recursos hidrobiológicos y pesqueros, son también causas directas de la pérdida de biodiversidad, puesto que la adaptación de dichas especies, no es gratuita, por lo general siempre hay que sacrificar otras, si no es que éste las extermina.
A esta situación habría que sumarle, la sobreexplotación o aprovechamiento no sostenible de especies silvestres de fauna y flora para el consumo doméstico o la comercialización,que produce una considerable reducción de los tamaños poblacionales, haciéndolas más vulnerables o con un alto grado de amenaza para la extinción de las mismas. Y por supuesto, la contaminación en general, que se esparce como un cáncer por la sociedad, lo más irónico es que todos lo sabemos y tenemos la solución en nuestras manos, pero esa actitud de indiferencia y apatía no nos permite reaccionar, la pregunta sería...¿ qué estamos esperando?.
Las causas indirectas de pérdida de la biodiversidad, por su parte, están relacionadas con fenómenos de carácter demográfico, económico, tecnológico, social político e institucional.
La biodiversidad, como tal, no ha sido valorada en su complejidad, su pérdida significará profundos cambios en las relaciones productivas y mayores costos económicos para generar por otras vías el acceso a la base natural sobre la cual históricamente nos hemos movido.
Las diferentes políticas de reforma agraria, la estructura de la tenencia de la tierra, los cultivos ilícitos y su erradicación, el poco desarrollo tecnológico reflejado en la escasa investigación sobre la biodiversidad, las ambientalmente poco viables prácticas agrícolas, la falta de claridad institucional (nacional-regional y local) para reducir el impacto de las actividades que conducen a la pérdida de la biodiversidad, la violencia y la ausencia integral del Estado en las regiones más biodiversas, son causas indirectas que nos están llevando a una acelerada pérdida de la biodiversidad, situación que simplemente se registra como un problema frente al cual todavía no se han planteado soluciones de fondo.
En ese sentido, la especie humana está condenada a desaparecer, aún no nos hemos convencido de la problemática que ante nuestros ojos diariamente se presenta, creemos , con esa actitud de arrogancia, que todo nos pertenece, pero no es así, somos nosotros los que estamos invadiendo este entorno, que hemos ido destruyendo poco a poco por nuestra inconciencia y avaricia, me pregunto...¿ dónde queda la inteligencia de la que supuestamente gozamos?.
Si bien es cierto, los seres humanos hemos podido colonizar cuantos ambientes terrestres existen, desde los más frios hasta los más cálidos, desde los más selváticos hasta los más áridos, e incluso algunos ambientes acuáticos, pero que más podremos descubrir y colonizar, si al paso que vamos nos estamos quedando sin planeta?, sin espacio?.
Tomado del texto publicado por la Asociación Luna Roja, Revista Medio Ambiente Desarrollo Sostenible Humano.
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